La
profesión docente requiere del dominio de una
serie de elementos y procedimientos pertenecientes a la diversidad conformada
por el contexto educativo, entre ellos
se encuentra el eje didáctico, el cual está conformado por la planificación y
la evaluación de los aprendizajes, así como también las estrategias de
enseñanza que permiten consumar los dos procedimientos anteriormente nombrados.
Estas afirmaciones resaltan la importancia de las estrategias didácticas en el
hecho educativo; las estrategias didácticas están conformadas por los procesos
afectivos, cognitivos y procedimentales
que permiten construir el aprendizaje por parte del estudiante y llevar
a cabo la instrucción por parte del docente; se afirma, en consecuencia que las
estrategias didácticas son fundamentalmente procedimientos deliberados por el
ente de enseñanza o aprendizaje, esto acarrea una diversidad de definiciones
encontradas donde la complejidad de sus elementos se ha diversificado al depender de la subjetividad,
los recursos existentes y del propio contexto donde se dan las acciones
didácticas.
El
diseño de estrategias didácticas representa un eje integrador de los
procedimientos que permiten al estudiante construir sus conocimientos a partir
de la información que se suministra en el encuentro pedagógico; de esta
afirmación se denota la importancia en la enseñanza y el aprendizaje escolar,
además de la responsabilidad del profesor en el manejo de los elementos
esenciales para su diseño.
La
dinámica de la vida actual, rápida y cambiante, ha hecho necesario que los
sistemas educativos del mundo replantearan la forma en que se estaba llevando a
cabo el proceso formativo de las nuevas generaciones, de manera que no se
siguiera con la tradición enciclopedista de trasmitir o construir
conocimientos, dado que estos por sí mismos no cumplen con la finalidad de
hacer que los educandos resuelvan los retos que les depara la vida cotidiana;
por lo cual han surgido nuevas prácticas de reformas educativas en prácticamente
todos los niveles y modalidades, formar individuos que sean capaces no de
asimilar conocimientos, sino de movilizarlos en la resolución de problemas
específicos que se presentan en situaciones concretas al mismo tiempo que ponen
en juego habilidades, destrezas y actitudes que no se pueden desvincular de la
acción dado que forman parte de un mismo conjunto de acciones simultáneas.

