En
el diseño de las estrategias didácticas el profesor está llamado a redactar las
metas de aprendizaje que orientan el proceso de enseñanza y aprendizaje, dichas
metas son el producto del diagnóstico previo que ha realizado el profesor al
considerar las características de la audiencia (los estudiantes), el contexto
social donde se implementará la estrategia y los recursos de la institución
educativa. Las metas de aprendizaje son
definidas como enunciados que orientan los procedimientos de aprendizaje que el
estudiante debe realizar antes, durante y después del proceso de enseñanza o
instruccional, pueden ser redactados preferiblemente como objetivos o
competencias. Es importante tener en cuenta que tanto los objetivos y las
competencias deben estar orientadas a promover y potenciar las habilidades ante
los contenidos declarativos (factuales y conceptuales), los procedimentales y
los actitudinales (no necesariamente debe poseer los tres).
¿Por qué una educación por competencias? La
respuesta a esta pregunta puede encontrarse en múltiples fuentes, casi todos
los programas educativos inician explicando esa necesidad y en general
coinciden en señalar la cantidad impresionante de información que se genera
cada día y que circula a través de los medios digitales, lo que imposibilita a
cualquier persona a dominarla, lo que crea la necesidad entonces de formar
individuos que sean capaces no de asimilar conocimientos, sino de movilizarlos
en la resolución de problemas específicos que se presentan en situaciones
concretas al mismo tiempo que ponen en juego habilidades, destrezas y actitudes
que no se pueden desvincular de la acción dado que forman parte de un mismo
conjunto de acciones simultáneas.
Las
competencias son acciones eficaces frente a situaciones y problemas de distinto
tipo, que obligan a utilizar los recursos de que se dispone. Para dar respuesta
a los problemas que plantean dichas situaciones es necesario estar dispuestos a
resolverlos con una intención definida, es decir, con unas actitudes
determinadas. Una vez mostrados la disposición y el sentido para la resolución
de los problemas planteados, con unas actitudes determinadas, es necesario
dominar los procedimientos, habilidades y destrezas que implica la acción que
se debe llevar a cabo. Para que dichas habilidades lleguen a buen fin, deben
realizarse sobre unos objetos de conocimiento, es decir, unos hechos, unos
conceptos y unos sistemas conceptuales. Todo ello debe realizarse de forma
interrelacionada: la acción implica una integración de actitudes,
procedimientos y conocimientos.
Una
competencia se pone en juego cuando el individuo tiene una necesidad que lo
obliga a movilizar sus recursos, de manera, que si no se parte de este
componente, no se requiere evidenciar las competencias. Esta movilización de
recursos conceptuales, procedimentales o actitudinales se da en una sola
exhibición, es decir, no se trata de echar mano de conocimientos, habilidades o
actitudes de manera aislada para resolver el problema generado por la necesidad
del individuo, sino que en una misma acción están presentes los tres tipos de
contenidos.
El
término competencias ha estado apareciendo por más de 25 años, esto ha
originado, entre los estudiosos de la educación, la duda en que las aptitudes y
la inteligencia no son suficientes para el éxito escolar; se requiere de manera
adicional el poseer ciertas competencias, cualidades necesarias para desempeñar
una actividad académica y profesional satisfactoriamente.
La
competencia se elabora a través de un enunciado que indique:
El logro del aprendizaje.
Un punto de unión de las
temáticas abordadas (objeto de conocimiento).
El saber hacer del estudiante
al término de la actividades de aprendizaje.
Por esta razón, para la construcción de competencias se sugiere realizar las siguientes interrogantes:
¿Qué
tiene que saber el estudiante, para poseer los conocimientos teóricos? ¿Qué
procedimientos debe hacer el estudiante para poseer los conocimientos prácticos
necesarios? ¿Cómo debe ser, actuar y estar el estudiante, para poseer actitudes
y valores?
Elementos Básicos de una
Competencia:
Verbo evaluable, en término del alumno y que
indique el nivel del logro del aprendizaje. Se conjuga en presente, por ejemplo
realiza, escribe, ejecuta, elabora, corre, entre otros. Objeto de estudio, relacionado con los
contenidos disciplinarios y el conocimiento demostrable. Condición de Calidad o
Contexto, se especifican los aspectos a tener en cuenta en el logro de la
competencia, por ejemplo recursos, herramientas, tiempo, entre otros.
Esta
estructura conllevara a la descripción precisa de la competencia a lograr,
mediante el ejercicio y puesta en práctica de diversas técnicas didácticas para
alcanzarla en conjunto con el participante. El logro de cada competencia, será
alcanzado a través de un empleo adecuado de las técnicas didácticas ajustadas a
las mismas.

